-¡Hey cabrón!, ven que estoy tocando aquí... -Algo así decía la servilleta que Joaquín Sabina envió a Fito Páez desde una presentación que el español tuvo en Argentina. Según palabras de Fito no tuvo ningún inconveniente y habló con él por teléfono y fue, se emborracharon, cantaron, platicaron. Narra sencillo el proceso de reconciliación con su enemigo íntimo.
Acostumbro a escribir más sobre lo que me emociona que sobre lo que conozco. Esta será tan solo una especie de recomendación para los que gustan del arte exquisito. El último concierto grabado por Fito Páez en Madrid titulado “No sé si es Baires o Madrid” es una verdadera delicia. El formato del recital, con Páez al piano, sin más, apareciendo de vez en vez los invitados que estuvieron todos de lujo, refleja al artista más sencillo, más maduro, más con los pies en el piso.
Tras abrir con “11 y 6”, el desfile de temas sigue, como lo dije antes, exquisito. Con una versión única de “La rueda mágica” acompañado por los hermanos Pereza. Una interpretación magnífica de “Yo vengo a ofrecer mi corazón” al lado de Pablo Milanés. Confieso que de Fito Páez siempre tuve una selección de canciones para escuchar, ya que no todas eran de mi total agrado. Era difícil congeniar con un disco completo del señor, exceptuando el disco en vivo “Euforia” que se grabara en el año 1996, el cual me parece un concierto magistral, y el material que grabo junto a Joaquín Sabina titulado “Enemigos Íntimos”, pero este, del que hablamos ahora es, en mi opinión, el despertar del genio argentino. “Un vestido y un amor” tema que también interpretó la gran Mercedes Sosa (Q.E.P.D.) y del que Arjona hizo una versión chafa –lo cual no es de extrañar-, esta vez aparece colgado de una voz femenina llamada Gala Évora, que a decir verdad resulto ser para mí, al igual que los hermanos Pereza un afortunado descubrimiento. El momento cumbre fue cuando el músico argentino llamó al escenario a Monsieur Madrid, refiriéndose a Joaquín Sabina, y se dispusieron a regalar un momento orgásmico cantando a dúo el tema “Contigo” del cantautor español, lanzándose frases mutuamente del tema, guiñándose y riendo sus conflictos pasados. “Me gusta mucho la gente que tiene la capacidad de sorprenderme siempre, y Sabina es uno de ellos” dijo alguna vez el rockero cuando le preguntaban acerca de su reconciliación con quien es considerado el Dylan hispano. Ni que decir de sus versiones solo, “Al lado del camino, “dar es dar”, entre otras, clásicas y no tan clásicas que hicieron de este concierto un material que seguro quedará registrado como uno de los mejores trabajos de Páez. Altamente recomendado.



