(ANP) México D.F. En conferencia de prensa, el Ombudsman de la ciudad de México denunció la desaparición del periodista Demetrios Carcharias. Manifestó que el periodista free lance, cuyos trabajos aparecen en revistas on line de México y Estados Unidos, fue visto por última vez el 17 de septiembre de este año, poco días después de haber denunciado el asesinato masivo de niñas, de una supuesta nueva especie humana, en la República Popular China.
Según la esposa del desaparecido, la también periodista Cora Carcharias (née Papadakis), quien estuvo en la conferencia de prensa acompañando al Ombudsman, el día de su desaparición el periodista recibió la llamada de una persona que no quiso identificarse. A ella no le pareció raro ese hecho, pues a menudo su marido, quien se especializaba en reportajes de investigación, recibía llamadas anónimas de sus informantes. Lo único que le llamó en ese momento la atención, fue que esa persona, aunque hablaba bien el español, tenía un marcado acento chino. El periodista, dijo su esposa, salió de inmediato y abordó un BMW grande, negro, como el que usan los diplomáticos. Lo que si le pareció extraño, si bien en ese momento no lo consideró importante, fue que su marido no levantara la vista y le hiciera una señal de despedida con la mano, como solía hacer cuando salía antes que ella de su departamento en Polanco, un popular barrio de la Ciudad de México.
El Ombudsman, por su parte, relató que había otras cosas sospechosas y que la PGR (policía federal mexicana) debería atraer el caso. Le resultaba intrigante, por ejemplo, continuó el Ombudsman, que el editor de la revista WEB, en la que apareció la denuncia del periodista (www.ciudadcultura.com), negara conocer a Carcharias. Dice el editor, según el Ombudsman, que Carcharias le mandaba sus colaboraciones por email y que nunca llegó a tratar con él en persona, y que incluso le depositaba el pago de sus colaboraciones en una cuenta bancaria de la ciudad de San Diego, en el estado norteamericano de California. La esposa niega que eso sea verdad. Afirma que varias veces, en los últimos meses, su esposo le dijo que se reuniría con Arturo O’Reilly, el editor de la revista web, y a quien Carcharias consideraba su amigo, en una cantina (bar) de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México.
Pero, abundó la esposa, hay otras cosas raras. Después de que su marido publicara la denuncia del asesinato de las niñas, aparecieron dos supuestas colaboraciones más de su esposo en la revista digital: “Dos escritos ridículos que para nada se parecen a los trabajos de mi marido, ni por el estilo ni por el tema”, concluyó la señora Carcharias.
La cantante Lila Dawn (presente también en la conferencia de prensa), quien fue compañera de escuela del periodista desaparecido en la Secundaria Rufino Tamayo de la ciudad de Juchitán, Oaxaca (700 kilómetros al sur de la Ciudad de México), expresó lo siguiente: “En cuanto nos conocimos nos hicimos grandes amigos, pues tanto él como yo teníamos padres extranjeros, el mío norteamericano, el suyo griego, y los demás niños nos hacían el feo (los evitaban). Desde entonces nos hemos seguido viendo, y puedo afirmar, ya que Demetrios me enviaba todos sus escritos, que los artículos “Kama Sutra” y “Las musas”, no le pertenecen de ninguna manera.
Según el Ombudsman, lo que pudo impulsar el secuestro de Demetrios Carcharias fue la aparición en la revista Nature, de un artículo que parecería confirmar la investigación del periodista. En el artículo (que puede ser consultado en http://www.nature.com/news/2009/090927/full/news.2009.954.html): Sex chromosomes linked to evolution of new species, se sostiene que los cromosomas sexuales pueden provocar diferencias metabólicas e influir en el desarrollo anatómico. Este artículo habría suscitado la alarma de las autoridades chinas, pues hacía ver que las afirmaciones del periodista desaparecido no eran producto de su imaginación. “El ensayo de Nature, nos obligaba a voltear los ojos hacia el artículo de Carcharias, algo que, indican las evidencias, el Gobierno Chino




